Náyade Izquierdo Reyes1, Cristina Batista González1, Andrea González Palau1, Ismael Dorta Luis1, Manuel Roa Prieto1, Román Papoyán Zapatero1, Sara Díaz Martín1, Antonio López Figueroa2
1Servicios de Pediatría y 2Radiología. Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, Santa Cruz de Tenerife


Resumen

Una hernia inguinal se define como una protrusión de las vísceras abdominales por un defecto de la pared abdominal. Es más frecuente en el caso del intestino pero, también, puede observarse en otras estructuras como el ovario. Las hernias de ovario son poco frecuentes, pero el riesgo de incarceración y posterior torsión es elevado, por lo que el diagnóstico temprano mediante ecografía es fundamental para un posterior manejo adecuado.

Presentamos el caso de una lactante de tres meses de edad que presentaba un bulto indurado, bien delimitado, no adherido a planos profundos, no reductible, de 2 cm de diámetro en la región pélvica derecha, en el que se objetivó en la ecografía de partes blandas una hernia inguinal derecha con ovario en su interior.

Palabras clave: canal de Nuck, gubernáculo, hernia de ovario, proceso vaginalis

Summary. Ovarian hernia in an infant. About a clinical case

Abstract

An inguinal hernia is defined as a protrusion of the abdominal viscera by an abdominal wall defect, being most often the intestine. We can also find other structures such as the ovary). Ovarian hernias are infrequent, but the risk of incarceration and subsequent torsion is high that early diagnosis by ultrasound is essential for later proper management.

We show the case of a 3-month-old infant presenting an indurated lump, well defined, not adhered to deep planes, not reducible, 2 cm diameter in the right pelvic region, in which is seen, in the ultrasound of soft parts, a right inguinal hernia with ovary inside.

Key words: canal of Nuck, gubernaculum, ovarian hernia, processus vaginalis

Introducción

Una hernia inguinal se define como la protrusión de las vísceras abdominales por un defecto de la pared abdominal. En algunas ocasiones, el contenido de las hernias es poco común, pudiendo encontrar estructuras como el apéndice vermiforme, los ovarios, las trompas de Falopio o la vejiga urinaria entre otras1. Lo más frecuente en la edad pediátrica es que sean hernias inguinales indirectas debido a la persistencia del proceso vaginalis o canal de Nuck. El 15-20% de las hernias inguinales en mujeres contienen ovarios2,3 presentando una incidencia global del 0.8-4.4% siendo más frecuente en mujeres adultas y perimenopausicas que en niños6.

El riesgo de torsión es del 33-43%9-11 por lo que el abordaje debe ser temprano, siendo el método diagnóstico de elección la ecografía.

Caso clínico

Presentamos el caso de una lactante de dos meses que es derivada desde un centro privado por presentar una tumoración en la región inguinal derecha.

Antecedentes perinatales de interés. Gestación fisiológica y controlada sin incidencias. Recién nacida a término (37+2 semanas) de bajo peso para su edad gestacional (peso al nacimiento 1835 g, < percentil 5) que precisó ingreso al nacimiento en la unidad de Cuidados Intermedios por sepsis clínico-analítica con buena evolución tras tratamiento antibiótico. Requirió ingreso en UCIP y planta de hospitalización a los 19 días de vida con el diagnóstico de bronquiolitis.

Acude al servicio de urgencias refiriendo un cuadro de más de una semana de evolución de tos y rinorrea abundante que asocia la aparición de una tumoración en la zona inguinal derecha en los últimos dos días. Afebril. Sin otra sintomatología acompañante.

A la exploración física se objetiva una tumoración indurada, bien delimitada, no adherida a planos profundos ni reductible, de 2 cm de diámetro en la región pélvica derecha, sin signos inflamatorios.

Ante estos hallazgos se solicita ecografía de partes blandas donde se identifica una hernia inguinal derecha con ovario derecho en su interior. Se objetiva que el ovario mide 23 x 9 x 17 mm y presenta folículos, levemente aumentado de tamaño que presenta perfusión en su interior (figuras 1 y 2). También, se observa un defecto de la pared abdominal de 8 x 4 mm. El ovario izquierdo mide 16 x 12 mm, se encuentra intraabdominal y con morfología conservada (figura 3).

Tras el resultado de la ecografía abdominal fue valorada por miembros del Servicio de Cirugía Pediátrica e intervenida quirúrgicamente de forma ambulatoria.

Imagen del ovario derecho con unas dimensiones de 23,3 x 8,6 x 17 mm de diámetro

Figura 1. Imagen del ovario derecho con unas dimensiones de 23,3 x 8,6 x 17 mm de diámetro

Imagen del ovario derecho con folículos ováricos y perfusión en su interior

Figura 2. Imagen del ovario derecho con folículos ováricos y perfusión en su interior

Imagen ecografica del ovario izquierdo con unas dimensiones de 15,9 x 12,3 mm de diámetro con morfología conservada

Figura 3. Imagen ecografica del ovario izquierdo con unas dimensiones de 15,9 x 12,3 mm de diámetro con morfología conservada

Discusión

En la edad pediátrica lo más frecuente es que las hernias inguinales sean indirectas debido a la persistencia del proceso vaginalis embrionario o del canal de Nuck en las niñas2. Las hernias del canal de Nuck contienen ovarios en el 15-20% de los casos2,3. Hasta el 60% de las hernias inguinales en pediatría son del lado derecho3. El desarrollo prenatal del canal inguinal se debe a la persistencia de dos estructuras anatómicas fetales: el proceso vaginalis, que si no involuciona dará lugar al canal de Nuck4 y el gubernáculo, que es una estructura que en los varones se relaciona con el descenso de los testículos, sin embargo, en las mujeres este se divide en dos por el conducto de Müller, dando lugar al ligamento suspensorio del ovario y al ligamento redondo que mantienen los ovarios en el interior de la cavidad peritoneal. Si existen alteraciones en el conducto de Müller se producirán anomalías en los ligamentos del ovario como es el caso del síndrome de Rokitansky y habrá una mayor predisposición a la formación de hernias. Kuyama et al., también, apoyan este hecho, publicando en el año 2019 un estudio realizado en Japón entre los años 2011 y 2017 que presentaba como objetivos valorar la relación entre el ligamento redondo corto y la hernia de ovario prolapsada mediante el uso de laparoscopia. Se objetivó un acortamiento del ligamento redondo en aquellas niñas que tenían un proceso vaginalis abierto con respecto a las que lo tenían cerrado5. En algunas ocasiones, el contenido de las hernias es poco común, pudiendo encontrarse el apéndice vermiforme, los ovarios, las trompas de Falopio y la vejiga urinaria entre otras estructuras. La incidencia de las hernias de ovario y de las trompas de Falopio es del 2,9%, con respecto a la incidencia global, siendo estas dos son más frecuentes en las mujeres adultas y perimenopausicas que en los niños6. En la literatura se describen varios mecanismos por los que las hernias de ovario podrían producirse. Uno de ellos, como ya hemos comentado con anterioridad, es la debilidad o acortamiento del ligamento redondo o suspensorio del ovario que hará que el ovario o las trompas de Falopio estén muy cerca del anillo herniario6. La herniación de estas estructuras, puede estar favorecida por el aumento de la presión intraabdominal o por procesos respiratorios que produzcan tos crónica6. Con respecto al diagnóstico diferencial, si estamos ante una masa palpable y asintomática en la región inguinal en una mujer en edad pediátrica, debemos pensar en múltiples causas como son una linfadenopatía, una hernia del canal de Nuck, un hidrocele del canal de Nuck, una hernia femoral, un quiste de la glándula de Bartolino y masas benignas como el lipoma. En el diagnóstico de estas tumoraciones inguinales se recomienda la realización de una ecografía7,8. El diagnóstico precoz es importante, ya que el riesgo de torsión del ovario se ve incrementado, sobre todo, si existe incarceración, lo que ocurre hasta en un 33-43% de las hernias que contienen ovarios9,10. Si se produce una torsión, en la ecografía se observa una disminución del retorno venoso y linfático que causa un aumento de la presión y del volumen del ovario, pudiendo ir acompañado de síntomas como irritabilidad o dolor abdominal10. El tratamiento de las hernias, suele ser quirúrgico, ya que en los casos en los que sea irreductible el riesgo de necrosis es elevado10,11. Es de elección la técnica laparoscópica dado que es una técnica segura11.

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