Víctor M. García Nieto


El Boletín de la Sociedad Canaria de Pediatría se editó sin interrupción desde enero-marzo de 1967 hasta julio-septiembre de 1980. La historia del Boletín ha sido narrada por Manuel Herrera, su primer Director, cuando se cumplieron los cincuenta años de la fundación de la revista1 y, por Honorio Armas, en el libro editado con motivo del centenario de la creación del Hospital de Niños de Santa Cruz de Tenerife2.

Recuerdo que en 1980, cuando llevaba poco más de un año trabajando en la entonces Residencia Sanitaria Nuestra Señora de Candelaria, acudí a una reunión de la Junta Directiva de la Sociedad Canaria de Pediatría. El motivo de mi asistencia no estaba motivado por pertenecer a dicha Junta sino para preparar la llegada a Tenerife de Juan Rodríguez Soriano, mi maestro, que iba a impartir unas conferencias en el Colegio de Médicos. Recuerdo el convencimiento de Manuel Moya, Presidente de la Junta Directiva, de que era inviable proseguir con la edición de la revista. La deuda contraída con la empresa editora (Editorial Garsi) era elevada3. Este problema económico existía a pesar de contar con el apoyo de bastantes empresas farmacéuticas, algo impensable en la actualidad. En concreto, en los tres números editados en 1980 se contó con la divulgación de productos de empresas de dietética infantil (Nestlé, Alter, Artiach), de fabricantes de antibióticos (Novag, Gayoso Wellcome, Laboratorios del Dr. Aristegui), piridoxina (Made; Conductasa©), de una inmunoglobulina antialérgica? (Leti) y del celebérrimo Calcio 20© (Madariaga).

Quizás, pudiera existir otra razón que ayudara a finiquitar la revista, aunque no la principal. Me refiero a la tendencia, razonable, de remitir trabajos a publicaciones nacionales de mayor difusión. No obstante, tampoco era el caso, puesto que ese año los pediatras de Tenerife enviaron seis artículos a una revista local de escasa difusión, Acta Médica de Tenerife, que era editada por el Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife4. Ese año de 1980, varios grupos pediátricos tinerfeños remitieron ocho trabajos a revistas pediátricas nacionales (Anales Españoles de Pediatría, Revista Española de Pediatría, Archivos de Pediatría)4. En total, 14 trabajos en clara disonancia con uno solo remitido al Boletín de la Sociedad Canaria de Pediatría por parte de un pediatra de las islas, Manuel Herrera Hernández, su primer director (Aspectos sobre la demografía sanitaria infantil de Las Palmas 1980; 14:83-98).

Además de ese último artículo y de un Editorial, en los tres números correspondientes a 1980 se publicaron solo cinco trabajos. Ninguno de ellos estaba firmado por pediatras canarios. Los autores de los mismos eran miembros de un Servicio de Traumatología de Tenerife, un oftalmólogo de Las Palmas, médicos de la Inspección Provincial Medico-Escolar de Zaragoza, el Jefe del Servicio de Alergia e Inmunología del Hospital Infantil La Paz de Madrid (Juan Antonio Ojeda Casas) y los doctores Arbelo Curbelo y González Martín4. El Editorial antes mencionado estaba dedicado a informar de que José Pérez González, pediatra palmero, había sido nombrado profesor agregado numerario de Pediatría y Puericultura de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza5.

La eminente figura de Antonio Arbelo Curbelo fue glosada por Manuel Herrera en nuestra publicación6. El trabajo remitido revisaba “La mortalidad del lactante y la mortalidad perinatal (mortinatalidad) en la provincia de Las Palmas, 1928-1978)7. Este magnífico estudio, repleto de numerosos datos, mostraba que la mortalidad infantil en 1928-29 era de 200 niños menores de un año fallecidos por cada 1.000 recién nacidos vivos. En 1978, esa cifra había descendido a 13 por 1.000. Este trabajo fue glosado, de modo afortunado, por el Dr. Abián Montesdeoca treinta años después de su publicación8.

En 1991, El Boletín reapareció con el nombre principal de Canarias Pediatrica2. Desde entonces se ha seguido editando sin solución de continuidad. ¿Hasta cuando?

Bibliografía

  1. Herrera M. Historia del «Boletín de la Sociedad Canaria de Pediatría». Can Pediatr 2017; 41:10-16
  2. Armas Ramos H. El Boletín de la Sociedad Canaria de Pediatría. En: Cien años de Pediatría en Tenerife. Santa Cruz de Tenerife: Fundación Canaria Salud y Sanidad 2001, pp. 215-240
  3. Zurita Molina A. La Sociedad Canaria de Pediatría. En: Cien años de Pediatría en Tenerife. Santa Cruz de Tenerife: Fundación Canaria Salud y Sanidad 2001, pp. 167-212
  4. García Nieto V. Nuestros autores hace 30 años, 1980. Can Pediatr 2010; 34:161-163
  5. Herrera M. El Dr. José Pérez González, nuevo profesor agregado numerario de Pediatría y Puericultura de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza. Boletín de la Sociedad Canaria de Pediatría 1980; 14:81-82
  6. Herrera Hernández M. In memoriam. Dr. Antonio Arbelo Curbelo. Can Pediatr 2004; 28:81. 7-10
  7. Arbelo Curbelo A, González Martín JJ. La mortalidad del lactante y la mortalidad perinatal (mortinatalidad) en la provincia de Las Palmas, 1928-1978. Boletín de la Sociedad Canaria de Pediatría 1980; 14:101-130
  8. Montesdeoca Melián A. Comentarios al artículo “La mortalidad del lactante y la mortalidad perinatal (mortinatalidad) en la provincia de Las Palmas, 1928-1978”. Can Pediatr 2010; 34:57-62
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