El 12 de marzo de 2026 se celebra el Día Mundial del Riñón, una jornada internacional que desde hace más de 20 años busca concienciar sobre la importancia de la salud renal y la prevención de las enfermedades renales.

Este año, la campaña se desarrolla bajo el lema “Salud renal para todos: cuidando a las personas, protegiendo el planeta”, destacando la necesidad de promover hábitos saludables y un entorno sostenible para mejorar la salud de la población.

Desde la Sociedad Canaria de Pediatría de Santa Cruz de Tenerife se recuerda que el cuidado de los riñones debe comenzar desde la infancia, ya que los hábitos adquiridos en las primeras etapas de la vida influyen directamente en la salud renal futura.

Por qué los riñones son esenciales para la salud

Los riñones cumplen funciones fundamentales para el equilibrio del organismo. Estos órganos se encargan de eliminar toxinas y sustancias de desecho, regular el equilibrio de líquidos y mantener niveles adecuados de minerales como sodio, calcio, fósforo y potasio en la sangre.

Además, ayudan a controlar el nivel de acidez del cuerpo y a mantener un equilibrio saludable entre agua y sales. Gran parte de estas sustancias se eliminan a través de la orina.

Cada riñón está formado por pequeñas unidades de filtrado llamadas nefronas, conocidas como “miniriñones”. Cada persona posee aproximadamente entre 800.000 y 1.000.000 de nefronas por riñón. A lo largo de la vida algunas dejan de funcionar y no se regeneran, por lo que es fundamental proteger la salud renal desde edades tempranas.

Cuando los riñones dejan de funcionar correctamente, es necesario recurrir a tratamientos sustitutivos como la diálisis o el trasplante renal.

Cómo proteger la salud renal en niños y adolescentes

La prevención de la enfermedad renal comienza con hábitos saludables desde la infancia. Entre las principales recomendaciones destacan:

  • evitar dietas con exceso de sal

  • mantener una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras

  • prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil

  • fomentar la actividad física

  • beber agua de forma regular

  • evitar el consumo excesivo de proteínas

  • acudir a las revisiones pediátricas periódicas

  • evitar la exposición al humo del tabaco y otros contaminantes

  • prevenir el consumo de tabaco, alcohol y drogas en adolescentes

Además, cuidar la salud durante el embarazo es importante para prevenir la prematuridad, uno de los factores que pueden aumentar el riesgo de enfermedad renal en la infancia.

Cuándo acudir al pediatra

Algunos síntomas pueden indicar problemas en los riñones y deben ser valorados por un profesional sanitario. Entre ellos se encuentran:

  • dolor o molestias al orinar

  • presencia de sangre en la orina

  • espuma en la orina

  • mojar la cama después de los 6 años

  • inflamación en pies, manos, piernas o cara

  • cambios importantes en la cantidad de orina

  • falta de crecimiento adecuado

Ante cualquiera de estos signos es recomendable consultar con el pediatra.

Niños con mayor riesgo de enfermedad renal

Existen grupos de niños que requieren un seguimiento más estrecho porque presentan mayor riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica. Entre ellos se encuentran:

  • niños nacidos prematuros

  • niños con malformaciones del aparato urinario

  • niños con antecedentes familiares de enfermedad renal o trasplante

  • niños con diabetes

  • hijos de padres con hipertensión arterial

El seguimiento pediátrico permite detectar precozmente posibles alteraciones y mejorar el pronóstico.

Con motivo del Día Mundial del Riñón 2026, la Sociedad Canaria de Pediatría de Santa Cruz de Tenerife recuerda que la prevención y la educación sanitaria son claves para proteger la salud renal y garantizar una mejor calidad de vida en el futuro.